Es indiscutible que la pareja y el ginecólogo son las personas más importantes en los nueve meses de embarazo. El primero, por constituirse en su aliado emocional y afectivo en esta dulce espera, y el segundo, por ser su apoyo en los cambios físicos, dolencias e inseguridades frente al reto que la maternidad le impone.
Existen ciertas cualidades que debemos de buscar en nuestro médico ginecólogo para poder así depositar en él la responsabilidad que conlleva el cuidado de la salud de la mujer en sus distintas etapas. El respeto, la empatía, la honestidad, el conocimiento y el compromiso son aspectos importantes a la hora de confiar la salud en manos de un profesional. Aspectos para tener en cuenta y que deben ser analizados por el padre y la madre del bebé.

Confianza. Es clave, especialmente cuando una mujer debe revelar sus secretos más íntimos (esto incluye sus genitales). Por tal motivo, es importante que la mujer confíe en su médico y tenga empatía con él. Si el profesional no le genera tranquilidad, es mejor buscar la asesoría de otra persona.